Cada día se habla más de los equipos multidisciplinarios o interdisciplinarios, salvando las diferencias entre unos y otros. Cada día veo más interesante incluir a un abogado dentro de ambos equipos.
Seguro dicen, que es una barbaridad, pero yo cada vez lo tengo más claro. Y más si es nuestro amigo y abogado J.V.V. Antes de justificar por que es necesario, es conveniente hacernos una imagen de este nueva figura.
J. es una persona excelente, además de un gran abogado. A primera vista impone respeto, con aspecto serio y firme (que se le pregunten a Julito y a Miguel), quizás por que fue criado y estudiado en un ámbito militar. Pero a medida que lo vas conociendo, ves a una persona sincera, abierta y con un sentido del humor increíble. Una descripción de este gran amigo, sería algo así como; 1,73, ya no podemos decir que tiene el pelo moreno, es amante del buen comer y beber, quizás por ello tenga la “gota” al igual que su hija… (pero ese es otro tema). Le gusta vestir bien, tanto como a su hija, por eso el refran “de raza le viene al galgo”. Es muy coqueto y como no todo un caballero. Bueno creo que más o menos nos podemos hacer una idea.
Y os podéis preguntar, y que sabe un abogado de la geriatría, pues bien. Deciros que es el abogado de la Sociedad Gallega de Xeriatría e Xerontoloxía, así que algo tendrá que saber. Además de otras muchas cosas que lo ligan con la sociedad. También decir que ha impartido cursos de formación sobre los derechos y deberes del mayor. Y como no, es el asesor de el director y del responsable asistencial de nuestra residencia.
Realmente me siento muy alagado de poder, aprender de el. Ya no solo a nivel legal (que haríamos sin el en el comité ético…) si no personal; me ha dado grandes lecciones de humanidad y presencia.
Cuantas llamadas le habremos hecho cuando comía y los mosqueos que se coge. Su frase “es que vosotros no coméis”. Sus lecciones no son en un ostentoso despacho; si no, en el sillón de su casa donde nos encontramos como en familia, poniéndonos ejemplos que podamos entender y no soltándonos el típico rollo de art.123-06 de la constitución; y su mítica frase de “es mejor un mal arreglo que un buen juicio”. Alguna amiga tendría que recordar esta frase… Siempre esta ahí incluso para hacer las mudanzas, con su mono azul su gorra de propaganda y las zapatillas blancas de tela. O para animar las cenas de gala de la sociedad, si no quien lo va a hacer. Y esas partidas de Ping Pong en camiseta de tirantes (y eso que ya tiene una edad).
Podría decir muchas cosas, la verdad y todas buenas, de este fantástico profesional y mejor amigo. No se si os he convencido de que la figura del abogado es importante en una residencia, pero os he presentado a un maestro, a un profesional a un amigo…
Quiero terminar diciendo: “Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores”.
Pd: Espero que te gusten
Vuela amigo
In Aranjuez with your love

Te creo, se necesita siempre un abogado.
Es el único que me ha gustado.
No lo conozco, pero por la edad que aparente seguro que es muy bueno.
La selección musical ha sido exquisita.