
Burden
- that which is carried; that which is borne with difficulty; obligation; onus.
Según su definición en inglés, Burden es “algo que se carreta”, “algo que si transporta con dificultad”, “obligación”, “encima de nosotros”.
Por muy difícil que sea para unos entender el inglés, pienso que se torna claro lo que significa esta palabra en español. Traduce como uno puede sentirse cuando tiene una responsabilidad que, la mayoría de las veces, no escogió, mayor de lo que imagina poder suportar, cuando tiene en sus manos un deber que le fue encargado muchas veces sin que uno pueda decidir u opinar sobre eso: “su cruce”, quizás.
Nuestro curso de vida es algo irónico: Nacemos pequeños, frágiles, indefensos, ignorantes, minusválidos, discapacitados y dependientes de nuestros progenitores o de personas más viejas para supervivir. Con el pasar de los años, crescendo, graciosamente, o no, eso cambia, mejor, se invierte. Nuestros progenitores, a la excepción de “pequeños”, se vuelven frágiles, indefensos, “ignorantes”, minusválidos, discapacitados, y dependientes de sus hijos y de personas más jóvenes. El fuerte “ignorantes”, en los mayores, si refiere solamente a posibles pierdas cognitivas, demencias y al posible no acompañamiento de la evolución social y tecnológica, no es malo o despreciativo.
Cuando nuestros padres deciden tenernos, están conscientes de que tendrán que cuidar mucho nosotros, pero es muy raro que uno, al largo de su vida, se entere que más tarde o más pronto tendrá que cuidar a sus padres. Es algo que heredamos y, muchas veces, no lo escogemos. Otras veces aun, sean cuales sean los motivos, preferíamos no tener que hacerlo de todo.
Es esta lucha entre el deseo y el deber que nos deja muchas veces deprimidos, devastados, rebultados. Con sentimientos de culpabilidad por no desear tener que hacer algo para lo cual sentimos que no estamos preparados, que no tenemos conocimientos o capacidad, pero como probablemente no hay nadie más que lo haga sin cobrar y por la conexión familiar y sentimental que tenemos con esta persona, debemos hacerlo. Hay quien no lo haga y tampoco si preocupe o busque alguien que cuide a sus familiares mayores, pero eso ni siquiera merece mis comentarios.
De este conflicto de sentimientos resulta el Burden, la sobrecarga física, psicológica y emocional de que sufren los cuidadores informales de personas mayores, la mayoría, familiares de ellos, mujeres, entre los 40 y los 60 años. No si puede considerar este “peso extra” una enfermedad pero no tengamos dudas de que puede fácilmente llevar a ellas, principalmente porque es de muy difícil “diagnóstico”. La gran mayoría de los cuidadores informales hasta pueden percibir algo malo o sentir la presión inherente al cuidado de sus mayores, pero precisamente por respecto, amor, pena, medo de molestar u ofender y culpa si algo ocurre, no si manifiestan, no transmiten a otras personas o hasta evitan pensar en eso. Pero las señales son visibles: cansado, desgastado, fatigado, exhausto, triste, disgustoso, deprimido, fácilmente irascible o irritable, principalmente cuando se habla de la persona mayor y su cuidado, cuando se comenta o critica su trabajo con él.
Se puede imaginar que, para que esto pase, el mayor viva con el cuidador, que este le dedique muchas horas a diario, que le haga todo tipo de cuidados, desde higiene, alimentación, movilización, etc., pero ni siempre es así. La verdad es que hay muchas personas que “transportan” una “cruce” que les “pesa” tanto o más sin que sean cuidadores informales directos. Mucha gente, simplemente quiere mucho a sus familiares y amigos mayores pero, por motivos profesionales, familiares, geográficos o así no pueden cuidarlos y entonces tienen que entregar los cuidados a otros, ingresándolos en instituciones o contratando servicios de atención.
Cabe a nosotros profesionales apoyar todas estas personas, ayudarlas de todas formas posibles. Eso pasa por un acercamiento a los familiares y amigos cuidadores informales, responsables por nuestros mayores y su bienestar, percibir como lleva esa responsabilidad, las implicancias que tiene en su vida personal, familiar y social, que consecuencias a nivel físico aporta, etc. Porque como lo he referido, es muy poco frecuente que estas personas manifiesten algún problema relacionado con el tema por sentimientos de culpa o sentido de deber.
Siempre que uno empieza a cuidar, o tan solo a responsabilizarse por los cuidados a una persona mayor, los profesionales alrededor de este caso deberán acompañarlo y monitorizar su evolución físicopsicosocial, percibir el impacte de los cuidados, del envejecimiento o de la evolución de alguna enfermedad en la persona mayor y el reflejo que puede tener en su familiar.
Terminando y resumiendo, si estamos en la posición del familiar, las cosas más importantes que no debemos olvidarnos son:
- Percibir que la responsabilidad de los cuidados de un mayor puede tener consecuencias en nosotros a varios niveles;
- Debemos estar atentos a las señales, de algo malo pasando con nosotros relacionado con los cuidados;
- Encarar con naturalidad la situación sin sentirse culpa o obligación de hacer las cosas sin reclamar;
- Hablar del problema no es reclamar, simplemente si está aceptando que no se tiene la capacidad de hacer algo para la cual no fuimos preparados;
- Ayudarnos a nosotros es ayudar a nuestro mayor, pues solo una persona sana puede cuidar bien de otra;
- Manifestarse junto de un profesional adecuado, preparado y familiarizado con la situación, transmitiendo lo que se siente y hablarse libremente del problema pues probablemente será la persona que mejor le podrá ayudar a superar esos sentimientos. El no tiene porque juzgar, tendrá una visión más holística, global, imparcial de la situación y tendrá los conocimientos para orientar y enseñar las mejores estrategias de cuidados con el mayor, con usted y de cómo superar el Burden.
PS: Un fuerte abrazo y gracias a todos que comentan mi anterior participación, rumiante, Olegario, oscar, y un saludo especial a Tere y Carmen. Tenemos por principio no contestar a comentarios pero sí lo podremos hacer caso vosotros lo deseen. Mi forma de agradecer y contestar es intentando escribir sobre temas que se acerquen de lo que me comentáis.